Empresarios argentinos están trasladando sus plantas industriales a Paraguay debido a los menores costos de energía, combustible e impuestos en comparación con Argentina. Esto ha llevado al cierre de empresas en provincias como Entre Ríos y Rosario, afectando a miles de trabajadores.
En Paraguay, el costo del kilovatio hora es la mitad que en Argentina, y los impuestos son significativamente más bajos. Además, el combustible es más económico debido a una menor carga impositiva.
Esta situación ha provocado que empresas argentinas, incluyendo frigoríficos y plantas de procesamiento de pollo, se instalen en Paraguay para exportar sus productos, generando empleo en el país vecino mientras se pierden puestos de trabajo en Argentina.