La empresa rusa Good Fish utiliza videos de YouTube como herramienta de propaganda para mostrar la liberación de anguilas, en un esfuerzo por mejorar la imagen de la industria.
Se destaca la disminución drástica en la captura de anguilas (de 180 a 15-16 toneladas anuales) y los esfuerzos internacionales para criar anguilas de cristal en piscifactorías con el objetivo de repoblar Kaliningrado y la bahía de Curlandia.