La discusión sobre la compleja historia familiar de Fernando y Tomás continuó, centrándose en el secreto de su paternidad. Se planteó la duda sobre si José Dente, quien crió a Fernando, sabía que no era su hijo biológico y por qué decidió mantener el apellido Dente.
Se especuló sobre las razones por las cuales la madre de Fernando le confesó la verdad sobre su padre biológico (un cura) justo antes de morir. Se sugirió que, al ser un momento tan delicado, ella podría haber sentido la necesidad de revelar la verdad. Sin embargo, se enfatizó la dificultad de saber con certeza los motivos exactos.
La conversación también tocó el tema de si el padre biológico, Fernando Neto, sabía del embarazo y del nacimiento de Fernando. Se mencionó que, según el relato, él propuso dejar el sacerdocio para formar una familia, pero la madre no se animó. Se dejó abierta la incógnita sobre si él sabía o no que tenía un hijo.