El partido de 1986 entre Argentina e Inglaterra, recordado por el polémico gol de Maradona con la mano, es analizado desde la perspectiva del arbitraje y la tecnología. El árbitro tunecino del encuentro, Ali Bennaceur, atribuye la responsabilidad de no haber visto la mano al juez de línea búlgaro.
Se especula que, con la tecnología actual del VAR, ambos goles de Maradona (la mano de Dios y el gol del siglo) habrían sido invalidados, cambiando drásticamente la historia del partido y del fútbol argentino. La ausencia de VAR en ese entonces permitió que la gesta de Maradona y el relato de Víctor Hugo Morales quedaran grabados en la memoria colectiva.