Se argumenta que el dinero proveniente del narcomenudeo no se queda en los barrios marginales, sino que se invierte en lugares de difícil acceso, como comercios.
Se señala que las personas en situación de calle o adictas, que son las más visibles, no son las que se benefician directamente de esta red de dinero.
La discusión subraya la necesidad de investigar y atacar las fuentes de financiamiento del narcotráfico, en lugar de enfocarse únicamente en los eslabones más bajos de la cadena.