Se analizó un detalle en la foto de Julián Álvarez y su pareja: un supuesto tatuaje que resultó ser un dibujo de dos arañas y un corazón.
Este detalle, aunque pequeño, se destacó como un sello de la pareja y un elemento más en la construcción de la imagen del jugador.
La curiosidad por los tatuajes y símbolos personales de los futbolistas es un aspecto que genera interés entre los seguidores y los medios.