El Comando Central de Estados Unidos inició nuevos ataques sobre objetivos iraníes, confirmando las declaraciones previas del presidente Donald Trump sobre arrasar la "montaña de Pico" y la posible duración de los ataques por dos o tres semanas.
Esta nueva escalada marca el regreso de la guerra entre Irán y Estados Unidos, con ataques que incluyen el uso por primera vez de drones aéreos y marítimos unidireccionales.