El ejército estadounidense afirmó que el tráfico marítimo continúa circulando con normalidad y negó que Teherán controle la ruta clave del estrecho, a pesar de que los guardianes de la revolución iraní aseguraron que permanecerá cerrado hasta nuevo aviso.
La nueva escalada amenaza las negociaciones abiertas tras el acuerdo firmado el 17 de junio, que establecía una tregua de 60 días. Pakistán, uno de los mediadores, llamó a la calma.
Desde Escalada, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió reanudar urgentemente las conversaciones para evitar una mayor expansión del conflicto.