Claudio expresa que en Miami se saca lo mejor y lo peor de uno, y que hay que luchar. Señala que la diferencia cultural con los latinos es un problema, y que existe discriminación hacia los argentinos por parte de otros latinos, quienes creen que llegan "agrandados" o con un estilo de vida diferente.
Él, en cambio, vino con sus dos hijos (de 12 y 8 años) a trabajar y salir adelante, a pesar de las dificultades iniciales y la diferencia con su ciudad natal, Córdoba.