La Guardia Civil ha detenido a cuatro personas en Barcelona acusadas de enterrar irregularmente 46.000 toneladas de residuos procedentes de Francia. Entre los desechos se encontraron materiales peligrosos, lo que ha generado preocupación por el posible impacto ambiental.
Las autoridades investigan la presunta trama y buscan determinar el alcance de los daños y las responsabilidades derivadas de la gestión inadecuada de estos materiales, que se depositaron sin cumplir la normativa vigente.