Se especula sobre la posibilidad de que la desaparición de Alejandra esté relacionada con un "noviecito", aunque se descarta que sea una relación convencional dado que él tendría 40 años. Se enfatiza que, de ser así, estaría cometiendo un delito y se le insta a devolverla.
Se argumenta que si fuera una simple "travesura" o un acto de querer ayudarla, ya la habría devuelto y se habría comunicado. La seriedad del caso, con intervención de la Fiscalía y posible vinculación con trata, sugiere que la situación es más compleja que una simple relación sentimental.