La policía detuvo en el barrio de Villacrespo a una banda internacional de delincuentes que se dedicaba a realizar escruches en departamentos.
La banda estaba integrada por ciudadanos colombianos, ecuatorianos, mexicanos y venezolanos, y liderada por un hombre de nacionalidad colombiana con antecedentes en Argentina. Los delincuentes utilizaban manojos de llaves y direcciones para identificar y forzar las cerraduras de viviendas vacías, especialmente durante eventos masivos como partidos de fútbol. Se investiga la posible participación de un entregador que les proporcionaba las direcciones.