El comunicado de los hinchas generó indignación, ya que se considera una utilización de la causa Malvinas y la memoria de Diego Maradona para beneficio personal. Se denunció que muchos de los que piden acceso tienen antecedentes delictivos, incluyendo casos de violencia e incluso homicidio.
Se cuestiona la hipocresía de quienes buscan aprovecharse de un sentimiento nacional para obtener beneficios individuales, como entradas gratuitas a eventos deportivos, cuando la justicia les ha prohibido el acceso a los estadios.
La situación pone de manifiesto la problemática de los denominados "barras bravas" y su intento de instrumentalizar símbolos patrios y figuras deportivas para fines particulares, generando un debate sobre la ética y la responsabilidad en el ámbito del fútbol y la sociedad.