Se cuestiona la actuación del juez Helsich en el proceso de quiebra de Sancor, a pesar de que su pedido de jury de enjuiciamiento aún no ha sido tratado. Fidulac S.A., uno de los mayores acreedores, ha objetado el proceso de venta de la empresa.
La defensa de los acreedores argumenta que el juez declaró la quiebra sin esperar la asamblea extraordinaria convocada para tal fin y que la apelación de esta decisión fue denegada, sugiriendo una posible intencionalidad en el proceso.