La Selección Argentina utilizará su camiseta alternativa de color azul en el próximo partido contra Inglaterra, una cábala que rememora triunfos pasados en 1986 y 1998. El equipo busca avanzar a la final y conseguir la cuarta estrella.
El encuentro, que se perfila como de "previa picante", genera alerta máxima en Atlanta debido a la expectación y la importancia histórica del enfrentamiento entre ambas selecciones.