Se analiza la crisis del fútbol brasileño y la pérdida del "jogo bonito", con un debate interno sobre las causas. Se señala que Brasil lleva 28 años sin llegar a una final de un mundial.
Se identifica la pérdida de laterales como Cafú y Roberto Carlos como un factor clave en la pérdida de la esencia del juego brasileño. Se compara esta situación con la pérdida de enganches en Argentina, pero se considera más grave la carencia de extremos y laterales en el fútbol moderno.