Se autoriza la toma de deuda por 5.000 millones de dólares para el próximo año electoral, mediante un decreto que permite a Caputo, ministro de Economía, endeudarse con organismos multilaterales sin necesidad de aprobación congresional.
Esta medida contrasta con las declaraciones previas de Javier Milei, quien consideraba la toma de deuda como un fracaso. La capacidad de endeudamiento sin control legislativo genera preocupación sobre la gestión fiscal del país.