En Miami, un encuentro entre argentinos y españoles genera expectativa sobre un posible cruce en la final del Mundial. Los entrevistados expresan su deseo de ver un Argentina-España, reconociendo la dureza del encuentro pero la emoción que generaría.
Se discute la rivalidad histórica entre Argentina e Inglaterra, comparándola con el partido de 1986. Los españoles mencionan sus dos Eurocopas como un impulso de confianza para enfrentar a los franceses.