Se denuncian las burlas y humillaciones de los argentinos hacia otras nacionalidades latinoamericanas, generando un fuerte sentimiento de rechazo en la región.
Los comentarios mexicanos acusan a los argentinos de autoproclamarse superiores, llamando a los chilenos "que viven en un corredor" y a Uruguay "una provincia". Se menciona que en el pasado, los argentinos pelearon en las calles y agredieron a hinchas de Egipto y Cabo Verde.
Esta actitud soberbia y conflictiva, sumada a supuestos gestos racistas hacia los brasileños y al desprecio hacia otros países, ha consolidado una imagen negativa de Argentina, llegando a compararlos con figuras históricas de antagonismo como Winston Churchill.