El análisis del rendimiento de la selección argentina se centra en el cansancio de los jugadores y una táctica más conservadora, jugando a menudo en campo propio. Se compara la situación actual con el Mundial 90, destacando la diferencia en el nivel de juego y la dependencia de la calidad individual de Messi.
Se plantea la duda sobre si el planteo de Scaloni es una estrategia para compensar el cansancio o una táctica defensiva ante rivales como Inglaterra, que muestran fortaleza física y técnica. La aparición de Julián Álvarez en el último partido genera optimismo, recordando su rol crucial en la presión y desequilibrio del equipo.
Se discute la importancia de la actitud, el corazón y las agallas de Argentina para superar obstáculos, contrastando con la solidez de Inglaterra, que a pesar de no jugar su mejor partido, cuenta con individualidades como Bellingham y Kane. La aparición de Julián Álvarez se celebra como un regreso a su mejor nivel, siendo una pesadilla para las defensas rivales.