Se repasan los antecedentes de Argentina en Mundiales, recordando la derrota ante Chile en 1962 y la posterior falta de creencia en la competencia hasta la era Menotti en 1974.
Se contrasta esta etapa con el presente, donde la selección muestra una mentalidad ganadora y una conexión emocional profunda con la historia, especialmente con la gesta de Malvinas, que impregna cada partido, especialmente los duelos contra Inglaterra.