Se advierte sobre la perspectiva de una devaluación inminente, ya que es imposible sostener el tipo de cambio actual con una inflación superior al 15% en el primer semestre del año, manteniendo el valor de diciembre pasado.
Esta situación encarece los productos argentinos en el exterior, afectando especialmente a sectores como el productivo en Mendoza. Se menciona que un socio de Melconian sugirió un tipo de cambio de 1700, y que el FMI había solicitado una corrección del tipo de cambio equivalente a la inflación menos la inflación de EE.UU.
Se critica que el FMI no exige estas correcciones con la misma vehemencia a gobiernos afines políticamente a Estados Unidos. La posibilidad de que Donald Trump pierda las elecciones en EE.UU. podría generar tensión cambiaria e influir en un salto del dólar y presiones devaluatorias en Argentina.