Se informa sobre la posible existencia de otra víctima fatal en los enfrentamientos de Fuerte Apache, además del joven calcinado. La violencia en la zona es de tal magnitud que se la califica como una "guerra" entre bandas, con tiroteos que duran toda la noche y el uso de armas de grueso calibre.
La falta de información oficial es notoria, y se sospecha que efectivos policiales estarían involucrados en los delitos. Se mencionan las bandas que se disputan el territorio: "los fiolos", "Nancy", "Michela", "Matienzo", "Sara" y "Los Pibes de la 48", indicando que la disputa es constante y se renueva con la caída o muerte de integrantes.
Los vecinos viven aterrorizados y piden ayuda, pero la policía tarda en llegar y la situación se torna cada vez más peligrosa. Se destaca la brutalidad de los métodos utilizados, como prender fuego a las personas, lo que sugiere un mensaje de poder y advertencia.