Se detalla que Alejandra, a pesar de tener 40 años, posee una edad mental de menos de 10 años y presenta un retraso madurativo severo. Escribe letra por medio y no lee fluidamente, aunque puede mantener conversaciones con aparente normalidad.
Se confirma que Alejandra tiene acceso a redes sociales, como Facebook, y que recientemente habría cerrado sesión de Google. La familia no sabe si ella maneja estas cuentas o si alguien está manipulando su teléfono.