Se confirma la ausencia de barras bravas organizadas en Estados Unidos para el Mundial, a diferencia de otros torneos donde grupos como los "hooligans" tenían mayor presencia.
Se menciona la llegada de refuerzos y la expectativa de un chárter, pero se recalca que no hay una estructura de barra brava como se conoce tradicionalmente.
Se sugiere que, si bien puede haber individuos con intenciones de generar disturbios, no cuentan con el respaldo ni la organización de una barra organizada.