El caso de Alberto Martín del Valle, quien abusó de una niña de 11 años en Puan en 2009, se agrava al confirmarse el embarazo de la víctima. A pesar de las pruebas contundentes, como el ADN positivo, el agresor se encuentra prófugo desde hace 15 años.
El modus operandi del violador incluía apuntarle con un revólver a la cabeza de la niña y obligarla a inventar una historia sobre un secuestro por un "monstruo" si era descubierta. La familia denunció los hechos, pero la justicia no ha actuado con la celeridad necesaria, permitiendo la impunidad del agresor.