Se profundiza en las dificultades logísticas para los asistentes al Mundial en Estados Unidos, centrándose en las opciones de transporte y la organización de los viajes entre ciudades.
Se compara la ubicación de Kansas con otros destinos como Atlanta, Nueva York y Miami, señalando que Kansas es un punto menos estratégico y con menos vuelos directos. Se menciona que muchos argentinos optan por viajar en auto debido a la escasez y el alto costo de los vuelos.
Se discute la posibilidad de que la organización del Mundial en Estados Unidos no haya sido la óptima, a pesar de la infraestructura del país. Se debate si esto se debe a la falta de importancia del fútbol para los estadounidenses o a una mala planificación.