El Museo Egidio Feruglio (MEF) en la Patagonia es destacado como una obra museística de gran importancia en Argentina. La visita guiada por la paleontóloga Alejandra permite adentrarse en el mundo de los ejemplares rescatados y el funcionamiento del laboratorio de preparación mecánica.
En el laboratorio, los paleontólogos trabajan meticulosamente con fósiles de vertebrados, invertebrados y plantas, preparándolos como si fueran detectives forenses. Los fósiles grandes se protegen con bolas de yeso ("bochones"), mientras que los dientes de pequeños mamíferos se limpian bajo lupa. Se exhiben réplicas de piezas originales, incluyendo vértebras, huesos de cadera y hasta dientes de langosta de 67 millones de años.
La colección del museo alberga más de 43.000 piezas originales, cada una con un código único que funciona como su "DNI" y está registrada en una base de datos. Este trabajo detectivesco y de investigación permite "hacer hablar a los muertos" y reconstruir la historia a través de los fósiles.
"Para nosotros los paleontólogos es como el lugar más importante porque es el lugar donde se guardan todos los originales", comenta Aldana, encargada de la colección, sobre la caja fuerte del museo.