Los devastadores terremotos del 24 de junio en Venezuela han dejado un saldo trágico de 4.333 personas muertas y 16.740 heridas. El estado de La Guaira, cercano a Caracas, fue la zona más afectada, con miles de casas declaradas inhabitables y muchas familias obligadas a vivir en carpas.
Equipos de ingenieros e inspectores evalúan la habitabilidad de las viviendas, clasificándolas como habitables, habitables con precaución o inhabitables. En las zonas más afectadas, psicólogos voluntarios brindan apoyo a la población para tratar los efectos postraumáticos, el duelo por la pérdida de seres queridos y de sus hogares.
La ONU ha hecho un llamado para recaudar 296 millones de dólares en donaciones para atender la emergencia en Venezuela, ante las críticas por la lentitud en la gestión de la crisis por parte del gobierno. La situación subraya la urgente necesidad de fondos para la reconstrucción y la atención de los damnificados.