El gobierno venezolano, a través de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, ha iniciado un censo biométrico para registrar a las miles de personas que perdieron su vivienda tras los devastadores terremotos. El objetivo es conocer la situación de cada familia y determinar cuántas viviendas se necesitan para su reubicación.
Este registro, que utiliza un sistema de lector de huella, se llevará a cabo en campamentos transitorios y se espera que proporcione datos detallados para la planificación de la reconstrucción. Según cifras oficiales, 17.907 personas permanecen sin vivienda, la mayoría en campamentos.