Las vacaciones de invierno representan un riesgo inflacionario en Argentina, ya que el aumento del turismo, tanto local como extranjero, incentiva a hoteleros y comerciantes a incrementar precios.
Se espera que este fenómeno, que afecta principalmente a hoteles y restaurantes, impulse un rebote en los índices de precios que mide el INDEC. Los comerciantes buscan aprovechar esta temporada alta para recuperar ingresos, lo que podría impactar en la inflación de julio.