Se analiza cómo la Unión Europea, a pesar de buscar acuerdos comerciales, recurre a medidas ambientales y de deforestación como barreras para proteger a sus productores, distorsionando la competencia.
Se critica la tendencia europea a generar regulaciones que, bajo la apariencia de sostenibilidad, buscan conservar políticas proteccionistas y evitar la competencia libre de actores eficientes como los de Argentina.
Se subraya la necesidad de exigir una aplicación plena de los acuerdos, basada en evidencia científica y no en conceptos que generan dudas y trabas al comercio.