La Unión Europea, principal importador de harina de soja argentina, está reevaluando su postura sobre el cultivo de soja, que previamente consideraba de riesgo ambiental. Esta reconsideración abre oportunidades para la soja en general, especialmente a través del aceite y el biodiesel.
La Unión Europea es el principal importador de harina de soja de Argentina, crucial para la alimentación ganadera. El aceite de soja, otro subproducto, es vital para la economía del país. La decisión europea de revisar la clasificación de riesgo ambiental de la soja podría significar un negocio de mil millones de dólares para Argentina.
Actualmente, se está discutiendo en el Senado Argentino la ampliación del corte de gasoil para incorporar más biodiesel de soja, lo que daría un destino adicional a la producción agropecuaria. La habilitación de la Unión Europea para la soja, aceite y biodiesel representa una gran noticia y un alivio para toda la cadena de valor de la soja en Argentina.