El tifón Bavi ha tocado tierra en la provincia de Zhejiang, al este de China, tras azotar Taiwán y varias islas japonesas. Cerca de dos millones de personas fueron evacuadas en China continental, mientras que en Taiwán se registraron al menos 87 heridos. Las fuertes lluvias y vientos torrenciales también provocaron cortes de electricidad en miles de hogares en Japón.
En Taiwán, las autoridades implementaron medidas preventivas, incluyendo la evacuación de 14.000 personas de zonas de riesgo y el cierre de negocios. Los residentes se prepararon para la llegada de la tormenta, almacenando suministros y reforzando sus hogares.
El tifón Bavi también causó daños en el suroeste de Japón, con ráfagas de viento de hasta 190 km/h. Se espera que el fenómeno meteorológico continúe su trayectoria hacia el norte, impactando la costa china con pronóstico de inundaciones y fuertes precipitaciones.