En Venezuela, el terremoto ha dejado al descubierto la creciente crisis y el descontento popular hacia el gobierno de Delcy Rodríguez. La falta de ayuda estatal y la lentitud en la gestión de escombros generan un clima de resentimiento y rabia entre los ciudadanos, quienes han perdido prácticamente todo.
A pesar de que el periodo constitucional de Rodríguez ha vencido, ella afirma continuar como presidenta, mientras los venezolanos exigen elecciones. La situación política se complica tras la tragedia, y se espera que sea la política la que, en última instancia, resuelva las decisiones venideras.