Se destaca la particularidad de la selección argentina en esta Copa del Mundo, donde siempre aparece un jugador distinto para marcar la diferencia, incluso cuando Messi no tiene su mejor partido.
Ayer, Julián Álvarez y Lautaro Martínez fueron fundamentales, marcando goles importantes y demostrando que no solo Messi es el responsable de convertir.
Se menciona que Diego Martínez, a pesar de no haber tenido actuaciones destacadas previamente, tuvo un rol clave en el partido contra Suiza, especialmente cuando el equipo se defendió.
La aparición de estos jugadores es vista como una fortaleza del equipo, que demuestra profundidad y capacidad de respuesta ante diferentes escenarios.