María comparte su testimonio de sanación de un cáncer de colon que le causaba hemorragias constantes. Al llegar a la Iglesia Universal, utilizó el "agua viva" con fe y obediencia.
Tras someterse a nuevos estudios, los médicos confirmaron su recuperación, eliminando la necesidad de quimioterapia. María afirma que su vida se ha transformado, llenándose de paz y alegría.