En respuesta a los ataques ucranianos, Rusia anunció una ofensiva aérea masiva contra empresas del complejo industrial militar y la infraestructura portuaria en la región de Odessa. El Ministerio de Defensa ruso comunicó que el ataque de precisión golpeó directamente la industria militar e industrial de Ucrania.
Según el balance oficial emitido por Moscú, el ataque destructivo apuntó contra establecimientos dedicados al almacenamiento de drones de mediano y largo alcance. Las fuerzas rusas también informaron la toma de control de un nuevo asentamiento estratégico en la región de Sumy y la intercepción de 41 drones enemigos.