Un robot humanoide de 1 metro 32 y 35 kilos de peso escaló el Chimborazo, la montaña más alta de Ecuador, demostrando la eficiencia de la robótica en condiciones extremas.
El robot, equipado con tres tipos de cámaras (normal, infrarroja y lidar), superó el desafío a más de 6.000 metros de altura, mostrando movilidad y capacidad para generar mapeos del terreno.
Este logro evidencia el rápido avance de la robótica, comparándolo con el desarrollo de la inteligencia artificial, y plantea la posibilidad de que los robots se integren en la vida cotidiana en un futuro cercano.