Se narra la historia de Robert Marchand, ciclista francés que ostentó récords mundiales a pesar de su avanzada edad, falleciendo a los 109 años. Marchand estableció récords de la hora para mayores de 100 y 105 años, categorías creadas especialmente para él.
A pesar de haberse retirado a los 106 años por recomendación médica, su vida estuvo siempre ligada al deporte. Fue gimnasta, bombero y vendedor de zapatos, pero redescubrió su pasión por la bicicleta de jubilado.
Marchand, conocido por su simpatía y humildad, no buscaba ser un campeón, sino demostrar que se pueden seguir haciendo cosas a cualquier edad. Animaba a los mayores a mantenerse activos.