Un McDonald's en La Guaira, Venezuela, saqueado tras el terremoto, fue transformado por ciudadanos, médicos y animalistas en un centro de salud y acopio para atender a humanos y animales heridos. El lugar también funciona como centro de recolección de alimentos, ropa e insumos.
Se brinda atención médica física y mental, reconociendo el impacto emocional de la tragedia. Muchos habitantes sufren de shock postraumático, dolor de cabeza, deshidratación y otros síntomas debido a la pérdida de familiares, la falta de comida y las precarias condiciones de vida. La salud mental es una prioridad ante la posibilidad de que miles de cuerpos permanezcan sepultados.