En Colombia se busca preservar la diversidad de más de 1.200 variedades de papas nativas que estuvieron a punto de desaparecer. Pedro, un agricultor de Boyacá, ha dedicado 18 años a recuperar y salvaguardar estas especies a través de su proyecto "Tesoros Nativos", logrando aumentar la variedad de 5 a 63.
La investigación de Agrosavia señala que la reducción de la dieta a pocos alimentos, como maíz, trigo y arroz, ha marginado a las papas nativas, que dejaron de verse en los mercados alrededor de 1970. Sin embargo, estas especies han demostrado resistencia y adaptabilidad al cambio climático.
El proyecto de Pedro involucra a más de 50 familias como custodios de semillas, promoviendo la economía circular y el conocimiento ancestral. Se ha creado el Biomuseo de la Papa para educar sobre su importancia y fomentar su consumo. La agricultura biodiversa se presenta como una necesidad para el futuro y la soberanía alimentaria.