Se describió la sensación de la Ciudad de Buenos Aires como una "resaca de la felicidad", todavía disfrutando del triunfo. Se mencionó la presencia de lloviznas y alta humedad, con una temperatura máxima de 13 grados.
Se hizo hincapié en la baja sensación térmica debido al viento sur, que la reducía a 5.5 grados. Se anticipó una noche con 9 grados y neblinas para la mañana siguiente.