David Marshall llega a un hotel y se registra, recibiendo las indicaciones de su habitación. Se encuentra con alguien a quien llama "amigo" y se reencuentra con Marisol, comentando lo mucho que ha crecido y lo hermosa que está.
La conversación deriva en comparaciones entre la vida en la ciudad y el campo, con comentarios despectivos sobre las ciudades y sus habitantes. Se menciona Guadalajara y se habla de "setas malditos" de forma jocosa.
Mauricio, descrito como sensible y artista, parece no compartir el humor de los demás. Se le anima a animarse, diciendo que la vida es buena ahora, con "más dinero, menos sangre". Le comentan que necesita a alguien más, pero él se muestra reacio.