Se planteó la disyuntiva entre mantener la meta de superávit fiscal y la necesidad de recomponer los ingresos de jubilados y trabajadores, quienes atraviesan dificultades. Se advirtió que cualquier medida para aumentar jubilaciones implicaría romper la regla del superávit y reconocer el fracaso de las políticas económicas actuales.
Se consideró preocupante la falta de reconocimiento por parte del gobierno de la difícil situación que atraviesa una parte significativa de la sociedad argentina, que lucha ante un escenario económico complejo y sin soluciones claras a la vista.