Christine Cabot, protagonista de un video viral que recorrió el mundo hace un año, relata que desde entonces vive un "infierno". La difusión masiva de su imagen le ha impedido conseguir trabajo y la ha expuesto a numerosas amenazas en redes sociales.
Cabot aclaró que en el momento de la grabación ya estaba separada de su marido y no estaba cometiendo infidelidad. Sin embargo, la viralización del video tuvo un impacto devastador en su vida, llevándola a vivir de sus ahorros destinados a la educación de sus hijos y su jubilación.
Actualmente, enfrenta dificultades para salir a la calle y mostrarse públicamente. Pide compasión, recordando que no cometió ningún delito y solo fue protagonista de un video viral que cambió su vida para siempre.