Se detalla el proceso de exportación de anguilas, que requiere una autorización y un registro de seguimiento que incluye información sobre el origen, destino, peso y número de cajas de los peces.
Se explica que existe una cuota que divide el destino de las anguilas: 60% para repoblamiento y 40% para consumo.
Se reflexiona sobre la percepción de que obtener ganancias del medio ambiente está mal, pero se reconoce la necesidad de generar beneficios para sobrevivir.