El preparador físico Justo Aon aborda la complejidad del estado físico de los jugadores de la selección argentina en el contexto del Mundial. Explica que, tras una temporada con 60-70 partidos y un inicio de torneo con alta exigencia, los jugadores llegan con un considerable desgaste acumulado.
Aon señala que la recuperación es un factor crítico, con solo tres días entre partidos, limitando las actividades a dormir, comer y estirarse. La comunión con los compañeros y el descanso son vitales, pero el tiempo es insuficiente para una recuperación óptima, especialmente para jugadores mayores como Messi.
Se cuestiona el modelo de negocio de la FIFA, que impone un calendario tan exigente, y las consecuencias en el cuerpo de los futbolistas. A pesar de la opinión popular y el exitismo, la realidad fisiológica indica que el cuerpo humano tiene límites, y el actual ritmo de competencia es insostenible a largo plazo sin consecuencias.