El partido entre Inglaterra y Noruega en el Mundial de fútbol tuvo varias polémicas arbitrales y jugadas dudosas. Se cuestionó un rebote del arquero que terminó en gol y una jugada en la que la pelota golpeó en los cables que sostenían las cámaras, afectando la trayectoria del balón.
A pesar de las controversias, Inglaterra se impuso con una goleada. Bellingham fue destacado por su gran momento, acercándose a récords de Messi y Mbappé en la historia de los mundiales.