Se generó debate en torno a Martita Ford y su accionar en el Mundial. Se relató la historia de una hincha de Viedma a la que Martita Ford le cumplió el sueño de ir a un partido a cambio de un tatuaje con su nombre. La conductora criticó la actitud de Martita Ford, calificándola de "cheta" y cuestionando que no le diera directamente la entrada sin pedir un tatuaje.
Los panelistas debatieron sobre la generosidad y el origen de los recursos de Martita Ford, comparando su estilo de vida con el de la hincha. Se mencionó que Martita Ford es heredera de una famosa marca de chocolates y que su padre es Ricardo Ford. La discusión escaló a un tono polémico, con opiniones divididas sobre la actitud de Martita Ford y la reacción de la hincha.